ATAQUES DE PERROS CALLEJEROS A LA POBLACIÓN

 

Anualmente en el municipio de Toluca se registran mil 100 casos de ataques de perros callejeros a personas, que van desde mordidas leves hasta desfiguraciones del rostro, principalmente en niños, por lo que se está convirtiendo en un problema de salud pública, esto acorde al reporte de los servicios de urgencias y reportes policiacos.

En este sentido, vecinos de la colonia Carlos Hank González pidieron la intervención del ayuntamiento, ya que en los últimos meses las calles se han llenado de perros callejeros, que probablemente vengan de Santa Cruz Azcapotzaltongo, y de las poblaciones semiurbanas aledañas, incluso algunos ya se quedan a pernoctar en el parque de la demarcación.

Precisaron que a la altura del fraccionamiento “Los Frailes”, por las tardes se agrupan varios perros de apariencia sucia y agresiva que causan temor, porque se colocan en el paso y también deambulan otros de gran tamaño por las calles de Ignacio Mendoza y José María Jáuregui, que se acercan a algunas tiendas y negocios de comida los fines de semana.

Aunado a lo anterior, refirieron que no obstante que hay un letrero a la entrada del parque de la colonia de que está prohibida la entrada de perros, lo cual es omiso para algunos propietarios de animales, puesto que llevan a sus canes, pero lo peor es que no les colocan alguna cadena o bozal y agreden a quienes corren, sobre todo a los niños que son los que juegan por las tardes.

Y es que indicaron que muchos de estos perros son de razas pastor alemán, bull terrier y bulldog, estos dos últimos muy agresivos, y sin embargo corren libres por el parque ante la irresponsabilidad de sus propietarios, que sólo se disculpan cuando quieren morder a las personas.

Por ello, es que pidieron la intervención del ayuntamiento para que lleve a la perrera municipal y recoja los perros que anden deambulando en las calles, sean callejeros o no, pues los propietarios también deben asumir su responsabilidad de cuidar a sus mascotas y recoger las excretas, que tampoco lo hacen.

En tanto, en la colonia Seminario, la joven Lizbeth Gaspar Hernández y el señor Mario Hernández, indicaron que ya no son libres de transitar por las calles, principalmente por la avenida Laguna del Volcán, donde aseguran que por cada paso que dan se topan con perros callejeros, algunos de gran tamaño que causan mucho miedo.

Ambos dijeron que son escasas las veces que personal del antirrábico llega al Seminario, y que cuando lo hacen sólo se dedican a atrapar “perros que ven más o menos finos” y a los que de plano ven muy feos, corrientes o enfermos, ni caso les hacen, cuando debieran ser esos animalitos los primeros que debieran sacar de las calles”, aseguraron.

ENFERMEDADES TRANSMISIBLES A HUMANOS

De acuerdo con la coordinadora del Hospital Veterinario para Pequeñas Especies de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Sandra Díaz González Viyera, existen muchas enfermedades transmisibles a los humanos por parte de las mascotas, y si se considera que son los niños quienes mayor contacto tienen con ellos, pues resulta imprescindible mantener a los animales con limpieza y cuando salen a pasearlos, pues es mayor la responsabilidad para cuidarlos y recoger sus heces fecales, ya que se cuida la salud de las personas y se promueve una cultura ecológica muy importante.

“El riesgo es latente cuando los animales defecan u orinan en la vía pública, porque depositan los huevecillos de las lombrices en las escretas y son muy volátiles, lo que genera que el medio ambiente esté contaminado con partículas que resultan dañinas para el sistema humano, sobre todo en los niños, adultos mayores y enfermos”, agregó la especialista.

De igual forma, Díaz González Viyera destacó que está ligado a problemas de seguridad, salud y contaminación, además de la derrama económica que generan las campañas de vacunación, ya que las consecuencias de la sobre población tiene impacto en el medio ambiente, pues a diario se recogen un aproximado de 696 toneladas de heces fecales y en la salud, pues pueden presentarse enfermedades como la rabia, leptopirosis, entre otras, además de que los accidentes automovilísticos pueden poner en peligro la vida no sólo del perro sino de las personas.

Pues dijo que al sacar a pasear al perro y no recoger sus escretas pueden derivar en contaminación ambiental o de alimentos, y por ende en enfermedades respiratorias o gastrointestinales, ya que los puestos ambulantes de comida pueden contaminarse de modo directo o indirecto a través de vectores como cucarachas, moscas y ratas, y ser fuente de transmisión de enfermedades parasitarias o bacterianas al hombre.

“El cuidado de mascotas representa un elemento indispensable de atender por el alto riesgo que representan las heces fecales en la vía pública, ya que con el aire producen amoniaco y nitrato, elementos que al contacto con el sol y corrientes de viento se evaporan y pulverizan ocasionando partículas contaminantes”.

Por ello, la coordinadora de pequeñas especies de la UAEM, manifestó que antes de decidir tener un perro hay que analizar para qué fin zootécnico se destinará, es decir, al cuidado, vigilancia o guía, así como pensar en la obligación de recoger las heces fecales, en llevarlo a la medicina preventiva, como sus vacunas, desparasitación, esterilización, limpieza dental, así como visitas periódicas al veterinario.

Así como poner atención en su entrenamiento, hacerlo sociable, en sacarlo a pasear con correa, reflexionar sobre las enfermedades que podrían padecer, pero sobre todo, dijo, evitar el maltrato.

 

 

 

 

  • manuel

    deberian donarlos para los estudiantes