DESTINO FINAL DE DESECHOS SÓLIDOS GENERA RIESGOS EN SALUD

Carlos Medellín / Reportaje Especial

De los 125 municipios del Estado de México, 46 de ellos no cuentan con espacios adecuados para el destino final de los desechos sólidos que generan sus habitantes y que son parte de las 15 mil toneladas del total de basura del territorio mexiquense.

Ante ello, es evidente que la basura por sí sola representa un riesgo considerable para la población de la entidad, tanto en la salud como en el entorno ecológico.

Ante ello, el gobierno estatal, a través de Protección Civil elaboró el Programa de Protección Civil para Basureros 2012, con el objetivo de salvaguardar la integridad física de los habitantes expuestos a los fenómenos perturbadores que ocasionan los tiraderos a cielo abierto.

Genera fenómenos de origen sanitario-ecológico, los cuales provocan problemas ambientales, sanitarios y de seguridad social, así como la proliferación de plagas, malos olores y la transmisión de enfermedades por vía de insectos y roedores, también implica la contaminación debido a su dispersión por acción de las lluvias y/o el viento.

En el caso de los “rellenos sanitarios” -vertederos basurales subterráneos-, son obras que se utilizan para la disposición de residuos sólidos urbanos (RSU), que tienen la intención de no contaminar el medio ambiente, aunque en realidad la contaminación es en el subsuelo, al llegar los lixiviados a los acuíferos subterráneos y al aire por los conductos de venteo de gases sumamente tóxicos como benceno, tolueno, dioxinas y metano.

El Estado de México genera en promedio 15 mil toneladas de basura diariamente, que tienen su destino final en los tiraderos a cielo abierto de 38 municipios, en 28 sitios controlados de igual número de municipios y en 13 alcaldías que cuentan con rellenos sanitarios.

Lo que no se conoce a ciencia cierta, es la cantidad de desechos que generan 46 municipios de la entidad, que no cuentan con lugares destinados para la disposición final de los desechos que se generan en sus comunidades.

De los 46 municipios que actualmente no cuentan con espacios propios para el destino final de los desechos sólidos que generan sus habitantes, 12 son de la zona oriente, que tras el cierre del Bordo Poniente tuvieron que buscar alternativas.

Sin embargo, otras alcaldía que no cuentan con espacios y los confinamientos que tenían fueron cerrados son Naucalpan, Texcoco, Chimalhuacán, Toluca, Metepec, Cuautitlán, Teoloyucan, Melchor Ocampo, Huixquilucan e Isidro Fabela, entre otros.

Por ello, la preocupación de la dependencia gubernamental, pues “la materia orgánica presente en los residuos sólidos urbanos (RSU) se degrada formando un líquido contaminante de color negro y de olor muy penetrante, denominado lixiviado, este líquido arrastra todo tipo de sustancias nocivas hasta 200 compuestos diferentes, algunos tóxicos y cancerígenos.

La humedad de los residuos y la lluvia, son los dos factores que aceleran la generación de lixiviados, si no se controlan adecuadamente  pueden contaminar  los suelos y las aguas superficiales y subterráneas.